Texto y fotografías: LAURA AGUADO

El Real Monasterio de Santa Clara de Villafrechós ha vuelto a abrir sus puertas al público con motivo de las fiestas del municipio, en una iniciativa que ha despertado un notable interés entre vecinos y visitantes. Las visitas guiadas, de aproximadamente una hora de duración, permiten descubrir diferentes espacios del cenobio y acercarse a la historia de las religiosas que lo habitaron durante más de seis siglos.

El recorrido ofrece la posibilidad de conocer lugares habitualmente cerrados al público, como una de las celdas, el coro, los claustros y diferentes dependencias vinculadas a la vida cotidiana y al trabajo de las Clarisas. A través de estos espacios, los visitantes pueden conocer también cómo era la vida de pobreza, oración y trabajo de la comunidad religiosa.

La apertura supone uno de los primeros pasos del proyecto impulsado por Matrimonios por la Reconquista, después del acuerdo alcanzado el pasado 18 de abril para colaborar en la recuperación del uso del convento. La iniciativa busca devolver poco a poco la vida a un edificio que permanece vacío desde el 10 de enero de 2021, cuando las Clarisas abandonaron Villafrechós debido al reducido número de religiosas y a su avanzada edad.

Fundado en 1406, el monasterio ha sido testigo de más de seis siglos de historia y ha sobrevivido a incendios, inundaciones, guerras, saqueos y procesos de desamortización. Ahora, sus primeras visitas guiadas permiten recuperar parte de esa memoria y acercarla de nuevo a los vecinos.

Desde Matrimonios por la Reconquista destacan precisamente la importancia de que sean los propios habitantes de Villafrechós quienes vuelvan a entrar en un edificio estrechamente ligado a la historia del municipio. La intención es que esta apertura sea el comienzo de un proyecto más amplio para convertir el monasterio en un espacio de oración, formación y convivencia, abierto a matrimonios, familias, jóvenes, sacerdotes y grupos, además de acoger en el futuro actividades culturales y otras iniciativas.

El objetivo último es que el monasterio vuelva a tener actividad sin perder su esencia y manteniendo su vinculación con la comunidad de Clarisas. Los recursos que genere el proyecto y los donativos estarán destinados a la conservación, mantenimiento y desarrollo del propio edificio y de su misión.