En Medina de Rioseco hay bares históricos y cafeterías de toda la vida. Uno de ellos es el Bar España vuelve a reinventarse, esta vez con un marcado acento gastronómico. Un nuevo espacio en el que chuparse los dedos gracias a sus tacos mexicanos basados en recetas tradicionales de México y también con guiños muy castellanos.  Detrás del proyecto están Manasés Jiménez Besos, cocinero riosecano con más de una década de experiencia entre fogones; y su mujer, Janeth Ramírez, mexicana y parte fundamental de una propuesta que mezcla tradición local y sabores del otro lado del Atlántico.

Así pues, el Bar España reabrió sus puertas el pasado 8 de mayo, aunque la idea llevaba mucho tiempo rondando en la cabeza de Manasés. «Son muchas las personas que alguna vez piensa en montar un bar», comenta entre risas. En su caso, sin embargo, el proyecto tenía detrás años de cocina, experiencia profesional y una idea muy concreta de lo que quería hacer. Empezó trabajando desde abajo, «pelando patatas, limpiando mejillones y fregando», hasta acabar formándose en la Escuela de Cocina Diego de Praves para después pasar por los fuegos de distintos restaurantes de Valladolid y Medina de Rioseco.

Aunque estudió Filosofía y también pasó por el Conservatorio, encontró en la cocina una forma distinta de entender la creatividad. «La cocina supone un ejercicio de crítica, de descomponer algo y recomponerlo, como la filosofía», reflexiona. Finalmente, decidió dar el paso y abrir su propio negocio. Y lo hizo con la recuperación del histórico Bar España, aunque con una idea diferente a la de etapas anteriores y con mucha más presencia de la gastronomía. Aunque eso sí, «no quiero llamarlo gastrobar, ya que me parece más una etiqueta publicitaria que otra cosa». Lo suyo, insiste, es simplemente «un bar normal y corriente» que durante la semana funciona como cafetería y espacio cotidiano de encuentro, pero que los fines de semana se transforma con diferentes propuestas que degustar. Y es ahí donde aparecen los tacos.

Las noches de los fines de semana se han convertido en el momento más singular del Bar España. Mientras otros locales apuestan por las raciones clásicas, Manasés y Janeth han decidido especializarse en tacos mexicanos elaborados de forma artesanal. «Mi mujer es mexicana y yo he vivido y trabajado en México», explica el cocinero riosecano, que pasó una temporada en Tabasco, al sur del país. Allí trabajó en cocina y terminó empapándose de una gastronomía que ahora ha trasladado a la ‘Ciudad de los Almirantes’.

La carta de tacos es reducida, pero muy cuidada. Incluye recetas clásicas mexicanas como el taco al pastor o la cochinita pibil, junto a propuestas más personales donde aparece el producto castellano. Uno de los más llamativos es el taco de calamares. «Los hago a la andaluza, rebozados y fritos, pero los corto en dados y los convierto en taco», explica. Después añade salsa alioli blanca y negra para darle contraste visual y sabor. Otro de los platos más especiales es el taco de rabo y carrillera, una reinterpretación muy personal de recetas mexicanas tradicionales utilizando cortes más propios de la cocina castellana. Y es que «en México no es habitual usar estas carnes para tacos, pero funcionan muy bien», asegura.

La propuesta ha despertado curiosidad en Rioseco. Muchos comensales se acercan precisamente en busca  esa mezcla entre cocina mexicana y producto local. Y la respuesta, asegura Manasés, está siendo muy positiva. «La gente se anima mucho a llevarse tacos a casa los domingos», comenta. «Hay mucho interés y cada vez menos miedo a probar este tipo de cocina».

Y aunque los tacos son la gran novedad de las noches, la propuesta gastronómica del Bar España no se queda ahí. Durante los vermús del fin de semana, Manasés despliega una cocina más elaborada en la que aparecen tapas, raciones y platos fuera de carta que mezclan tradición y creatividad. Uno de los productos estrella es una brocheta de lechazo que cocina lentamente durante diez horas antes de terminarse a la plancha. En este sentido, asevera que «nadie se había metido de lleno con el lechazo aquí».

CHIPIRONES AL BRANDY

También prepara chipirones al brandy, una receta heredada de Luis Santamaría, histórico hostelero local con quien trabajó. Así que aquellos que echen de menos esta propuesta tras la jubilación del riosecano tienen un lugar en donde disfrutar de ella. Entre las tapas más originales destacan las albóndigas al mole mexicano, una salsa compleja donde se mezclan chiles, cacao, canela, naranja o pasas, creando un sabor difícil de clasificar entre lo dulce, lo salado y lo picante.

Y junto a ellas aparecen las ‘calandracas’ -un término que bien conocen los vecinos de San Pedro de Latarce-; una tapa heredada de la tradición zamorana, que se basa en salchicha roja envuelta en queso y jamón, rebozada en tempura y frita. «¿A quién no le gusta estos productos que casan tan bien?», pregunta sonriendo. La oferta se completa con platos fuera de carta y poestres caseros,

El Bar España apenas lleva unas semanas abierto, pero Manasés reconoce que la respuesta está siendo mejor de lo esperado. Ha preferido crecer poco a poco, reduciendo mesas y limitando el servicio para poder mantener cierta calidad y evitar el caos. «No quería una inauguración explosiva para luego no poder asumir el trabajo».

El objetivo a medio plazo es convertir el proyecto en un restaurante más desarrollado, quizá ampliando la cocina actual o incluso trasladándose en el futuro a otro local más adaptado. Mientras tanto, el pequeño Bar España se ha convertido ya en uno de los lugares más curiosos gastronómicamente de Medina de Rioseco. un rincón donde el lechazo comparte mesa con la cochinita pibil y donde Tierra de Campos y México se encuentran cada fin de semana dentro de una tortilla de maíz.

«Lo importante», concluye Mansés, «es que aquí siempre haya un espacio para dar de comer al hambriento».