Fotografías: JOSÉ IGNACIO SANTAMARÍA
La cuenta atrás ya ha comenzado. Porque a dos meses de que comience la Semana Santa en Medina de Rioseco las calles se volvieron a llenar de emoción con el traslado de los dos pasos grandes de la localidad, la Crucifixión y el Descendimiento.
Cientos de cofrades, vecinos y curiosos acompañaron a las imágenes, que popularmente se conocen como el Longinos y la Escalera durante el trayecto. Una pequeña procesión que arrancó desde la iglesia y museo de Santa Cruz, en donde los pasos han descansado desde el pasado mes de octubre, coincidiendo con las obras de sus capillas. A lo largo de todo el recorrido se volvió a crear una atmosfera que conmovió a cuantos se acercaron a contemplar estas dos grandes piezas escultóricas.
El momento álgido llegó con su entrada en el salón de pasos de 1664 de la penitencial de la quinta Angustia, en donde las imágenes aguardarán hasta el próximo 3 de abril, Viernes Santo.
El Ayuntamiento riosecano promovió las obras de la capilla, con la colaboración de las hermandades de la Crucifixión del Señor y del Descendimiento de la Cruz, en unas obras que contaron con un presupuesto de 25.000 euros, que fueron sufragados con la ayuda de la Diputación de Valladolid dentro de una subvención del Plan de Conservación y Reparación de Iglesias y Ermitas correspondiente al ejercicio 2024-2025.










