Villabrágima volvió a demostrar que, cuando llegan las fiestas de la Santa Cruz, la imaginación no tiene límites. El desfile de peñas llenó las calles de color, humor y mucho ingenio, en una de las citas más esperadas y participativas del programa festivo.

El arranque no pudo ser más espectacular. El primer grupo de chivarros llevó al público directo a Eurovisión con un desfile cargado de ritmo y nostalgia, rindiendo homenaje a algunos de los representantes españoles más icónicos del certamen. Sobre el ‘escenario’ improvisado no faltaron versiones de Azúcar Moreno o el inconfundible Rodolfo Chikilicuatre, arrancando aplausos y sonrisas entre los asistentes, que no dudaron en corear y acompañar a los protagonistas.

Tras ellos, llegó uno de los momentos más entrañables y divertidos de la tarde con los más pequeños como protagonistas. El grupo del ‘toro del cajón’ hizo las delicias del público cuando dos niños, caracterizados como astados, salieron del cajón para ‘embestir’ a sus compañeros, provocando carcajadas y convirtiéndose en uno de los momentos más celebrados del desfile.

El humor continuó con una peculiar versión del popular programa de televisión ‘First Dates’. Los jóvenes participantes recrearon el formato con un toque irónico y desenfadado, dando vida a citas imposibles, situaciones incómodas y personajes de lo más variopintos, en una parodia que conectó rápidamente con el público.

Y como colofón, la magia hizo su aparición. Un grupo de peñistas transformó las calles en un mundo de fantasía, disfrazados de magos y acompañados de sus inseparables conejos. Entre trucos y puesta en escena, lograron poner el broche final a un desfile que volvió a demostrar el talento y las ganas de diversión de los vecinos.