Alrededor de medio millar de personas procedentes de distintos pueblos de Tierra de Campos y Campos Torozos participaron en la XV Marcha contra el Cáncer de Valladolid, que volvió a convertir las calles de la capital en una gran marea verde. Algunos vecinos se desplazaron en autobús y otros en sus propios vehículos para sumarse a una convocatoria que alcanzó los 55.032 inscritos, una cifra muy próxima al récord de 56.000 participantes registrado en 2019.

El buen tiempo acompañó una jornada en la que miles de personas caminaron juntas para mostrar su apoyo a quienes conviven con la enfermedad y a sus familias, además de reivindicar la importancia de la investigación como herramienta fundamental para avanzar en la lucha contra el cáncer. La marcha arrancó a las 10.30 horas en las pistas deportivas del paseo del Campo Grande. Desde allí, los participantes se extendieron hacia la plaza de Zorrilla y el paseo del Príncipe, con los corredores situados en la parte delantera y los caminantes detrás.

El presidente de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Valladolid, Artemio Domínguez, destacó el valor de esta convocatoria para transmitir esperanza y respaldar la investigación científica. «La esperanza se traduce en más investigación, y ello se traduce en proyectos que dan vida», afirmó. También subrayó que, más allá de las cifras de participación, la jornada representa una muestra colectiva de solidaridad.

La convocatoria contó con la presencia de representantes institucionales, entre ellos el alcalde de Valladolid, Jesús Julio Carnero, y el presidente de la Diputación Provincial, Conrado Íscar. Ambos incidieron en la importancia de la implicación social para acompañar a los pacientes y sus familias y apoyar el trabajo de voluntarios, profesionales sanitarios e investigadores. Durante la jornada también se presentó un monumento dedicado a la asociación y se instaló una gran bandera en la plaza de Zorrilla como símbolo de la lucha contra el cáncer.

La recaudación de la marcha se destinará a financiar proyectos de investigación científica y a mantener los servicios de apoyo psicológico y social que la AECC ofrece a los pacientes y sus familiares. Una finalidad que volvió a reunir a miles de personas, entre ellas alrededor de medio millar llegadas desde Tierra de Campos, en una jornada de compromiso y solidaridad.