La muestra, que acoge Palazuelo de Vedija cuenta con cerca de 60 piezas de nueve parroquias
Fotografía: LAURA AGUADO
Palazuelo de Vedija se convirtió este fin de semana en el epicentro del patrimonio religioso de Tierra de Campos con la inauguración de la exposición ‘Salió el sembrador a sembrar’, una ambiciosa muestra que reúne cerca de 60 piezas procedentes de nueve parroquias del territorio.
La iniciativa, impulsada por la Diócesis de Valladolid y con el apoyo de la Diputación de Valladolid, permanecerá abierta al público con entrada gratuita hasta el próximo 24 de mayo, ofreciendo a vecinos y visitantes una oportunidad única para redescubrir el legado artístico y espiritual de la comarca.
La muestra se ubica en el Palacio de los Cuadrilleros y en ella se combinan lienzos, tallas, enseres litúrgicos y otras piezas que no solo destacan por su valor artístico, sino también por su significado como expresión de la fe y la identidad de Barcial de la Loma, Villamuriel de Campos, Cabreros del Monte, Morales de Campos, Tordehumos, Villaesper, Santa Eufemia del Arroyo, Villafrechós y Palazuelos de Vedija. El proyecto nace de la iniciativa del sacerdote y doctor en Teología Bíblica José Manuel Hernández Carracedo, junto a José Colinas, con el objetivo de acercar este patrimonio a los propios vecinos. «Nos dimos cuenta de que los habitantes de la zona no conocían el patrimonio de los pueblos cercanos», explica el párroco. A partir de ahí, se puso en marcha un trabajo conjunto con parroquias, Ayuntamientos y colaboradores para seleccionar las obras y dar forma a una exposición que busca no solo mostrar, sino también enseñar y emocionar.
El recorrido expositivo se articula en torno a tres grandes bloques que guían al visitante a través del mensaje cristiano. Desde el patio del edificio, donde una escenografía inspirada en la parábola del sembrador da la bienvenida, la muestra avanza por tres salas temáticas.
El primer capítulo, centrado en la encarnación, recoge piezas como relieves y escenas de la Anunciación. El segundo aborda el misterio pascual —la muerte y resurrección de Cristo—, con imágenes de gran fuerza simbólica. Finalmente, el tercer espacio se centra en los frutos de la fe, reflejados en la vida de la Iglesia y en la devoción popular.
Todo ello configura un recorrido que invita a la reflexión: una mirada tanto al pasado como al presente de una tierra profundamente marcada por la tradición religiosa.
El acto inaugural, que tuvo lugar ayer, contó con la presencia de autoridades como el presidente de la Diputación, Conrado Íscar; el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello; y el alcalde de la localidad, Magín Fernández, entre otros representantes municipales del territorio. Durante su intervención, Íscar destacó el valor de la iniciativa: «La exposición es una maravilla. Derrocha sentimiento de tierra y desde la Diputación nos sentimos orgullosos del inmenso patrimonio que tenemos».
Por su parte, Magín Fernández quiso reconocer el trabajo de los impulsores, que «han sido los sembradores que han puesto la semilla en tierra y que hoy da su fruto».
La exposición tiene su origen en una reflexión que surgió durante la vigilia pascual del pasado año. A partir de ese momento, sus promotores comenzaron a trabajar en una propuesta que hoy se materializa en un proyecto colectivo. En este sentido, José Manuel Hernández subraya que «una idea, si no se materializa, vale poco; un proyecto, si no se ejecuta, es inútil». Así pues, el objetivo es triple, ya que busca «ofrecer una catequesis sobre el misterio de Cristo, poner en valor el patrimonio de las parroquias implicadas y reforzar el trabajo conjunto entre ellas». Además del valor artístico, la muestra pone de relieve la importancia de conservar el legado recibido. «Tenemos la obligación de conservar la herencia de nuestros antepasados», subrayó el alcalde vedijano.
Finalmente, el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, alentó a «que seáis sembradores de esta exposición y que animéis a la gente a venir a verla».
