Hay lugares que parecen estar escondidos entre las páginas de un cuento, esperando a que alguien vuelva a encontrarlos. En Urueña, entre libros, historias y calles que parecen detenidas en el tiempo, una casa ha decidido abrir sus puertas para hacer realidad uno de esos cuentos que todos conocemos. Es La Alcoba de los Cuentos. Un lugar en el que la Bella y la Bestia han encontrado un nuevo hogar. Un rincón donde la fantasía que se convierte en estancia y en el que cada habitación guarda un pedacito de aquella historia de amor, magia y transformación.
Esta nueva casa rural abrió sus puertas el pasado 5 de agosto de la mano de Pablo Álvarez y Noelia González. Un espacio que apuesta como algo más que un alojamiento y cuya decoración, ambientación y filosofía giran en torno al universo de ‘La Bella y la Bestia’, especialmente su origen literario. «Nuestro objetivo era crear un espacio donde el visitante pueda desconectar, descubrir el entorno y encontrar una experiencia diferente», señala la pareja.
Además, detrás de este proyecto hay una historia de regreso y de búsqueda de un lugar en el que poder echar raíces. Pablo es natural de Rueda y Noelia nació en Bélgica, aunque sus orígenes familiares también están vinculados a esta misma localidad. «Llevamos muchos años fuera y al final decidimos volver un poco a las raíces y un poco más a la tranquilidad que ofrece el medio rural», señala Pablo. Aunque eso sí, La Alcoba de los Cuentos tiene un antecedente en la Comunidad Valenciana en donde «pusimos en marcha un alojamiento rural en Segorbe, aunque por circunstancias laborales tuvimos que dirigirlo a distancia», añade.
Así pues, cuando regresaron a Castilla y León «tuvimos claro que queríamos estar más cerca, controlar el proyecto directamente y construir un alojamiento en el que cada detalle respondiera a una filosofía propia». De ahí surge la decisión de apostar por un concepto diferente. Una casa pequeña, pero cuidada y con una decoración que no fuese un simple añadido estético, sino parte esencial de la experiencia. Y entonces apareció ‘La Bella y la Bestia’. No como una reproducción literal de la película de Disney, sino como una inspiración que nace del propio cuento y de su historia literaria. Aunque eso sí, el proyecto mira «más a la novela», dice Noelia. Y es que su intención es precisamente «recuperar el trasfondo de la historia más allá de la versión cinematográfica». Estudiar el origen de esta obra, investigar su recorrido literario y descubrir que su primera versión se remonta al siglo XVIII les permitió encontrar un concepto que les resultaba más auténtico y con el que se sentían identificados.
UN RECORRIDO POR LA NOVELA
Con solo dar una pequeña vuelta por la casa el huésped descubrirá cuadros y explicaciones que se relacionan con el origen del cuento para que quien se aloje en La Alcoba de los Cuentos pueda conocer también su trasfondo. «Nos hemos puesto cuadros de cómo surgió la idea, y lo que explica el cuento, más allá del clásico de Disney», subraya la joven.
La Alcoba de los Cuentos tiene dos habitaciones llenas de magia decoradas hasta el último detalle y capacidad para un máximo de cuatro personas, una dimensión que encaja con el tipo de experiencia que buscan. Sin embargo, no han querido llenar las estancias de objetos sin más, sino buscar piezas concretas, muchas de ellas de segunda mano, artesanales o recuperadas, que encajen con la historia que quieren contar. En este sentido, Pablo comenta que «hemos buscado el trabajo de artesanos de la zona para determinados elementos». En este sentido, «queremos incorporando piezas que aporten personalidad». Una de las próximas actuaciones, por ejemplo, será una rampa de forja decorada con rosas, que realizará un artesano especializado. «Intentamos añadir elementos que hagan crecer el proyecto».
Pero si hay una segunda seña de identidad en La Alcoba de los Cuentos, además de la ambientación literaria, es su apuesta por ser un alojamiento pet friendly de verdad. La idea no surge como una simple estrategia comercial, sino de su propia experiencia viajando con perros y de las dificultades que encontraron para encontrar alojamientos que los aceptasen sin imponer condiciones o costes elevados. «Nosotros hemos viajado mucho con perros y queríamos hacer algo diferente», explica Noelia. Ambos son adiestradores caninos, por lo que conocen de primera mano la importancia de que el perro pueda formar parte del viaje y no convertirse en un inconveniente. En este aspecto influye algo tan sencillo como el espacio exterior. La casa dispone de un patio que, según cuentan, «se ha convertido en uno de los atractivos para quienes viajan con animales».
Precisamente, en el jardín existen también diferentes rincones temáticos que remiten a otros universos de la fantasía, desde Jurassic Park hasta Neverland (‘Peter Pan’), Wonderland (‘Alicia en el País de las Maravillas’) o Agrabah (Aladdín). «La intención es continuar con la incorporación de elementos para enriquecer este espacio exterior».
Asimismo, la búsqueda de lo cercano se extiende con los detalles que ofrecen a las personas que hagan las reservas directamente con La Alcoba de los Cuentos, ya sea a través de su teléfono, Instagram y su página web, que muy pronto estará en funcionamiento. No han querido llenar las estancias de objetos sin más, sino buscar piezas concretas, muchas de ellas de segunda mano, artesanales o recuperadas, que encajen con la historia que quieren contar. También han buscado el trabajo de artesanos de la zona para determinados elementos y tienen intención de seguir incorporando piezas que aporten personalidad. Una de las próximas actuaciones, por ejemplo, será una rampa de forja decorada con rosas, realizada por un artesano especializado. Es una filosofía que vuelve a conectar la casa con el territorio, ya «la idea es ofrecer un alojamiento diferente, pero hacerlo en busca de personas, materiales y trabajos de proximidad siempre que sea posible», asevera Pablo. Pastas de Tiedra, cerveza que se elabora en Medina de Rioseco o productos de otros pequeños artesanos forman parte de ese cálido recibimiento. Sin duda, es otra forma de que «la casa se convierta en una pequeña ventana al territorio».
Entre libros, rosas, jardines, perros, piezas recuperadas y pequeñas historias que van incorporándose a la decoración, La Alcoba de los Cuentos comienza a escribir su propio relato en Urueña. Una historia que tiene algo de ‘La Bella y la Bestia’, pero que no pretende quedarse en el cuento. Porque también habla de regresar a las raíces, en donde cimentar una forma de vida.
