La polémica en torno a la intervención prevista en el Canal de Castilla ha crecido de manera exponencial en la últimas horas, y la señalización con puntos naranjas en numerosos árboles ha desatado la alarma entre los vecinos
La contestación social no se ha hecho esperar y ha adquirido un marcado carácter intergeneracional. En Medina de Rioseco, vecinos de todas las edades -desde niños hasta personas mayores- se han movilizaron de forma espontánea para defender el arbolado del Canal de Castilla. Armados con carteles hechos a mano, muchos de ellos se acercaron a los árboles marcados para colgar mensajes como «me quieren cortar» o «no más puntos naranjas», en una acción simbólica que refleja tanto el arraigo emocional con el entorno como la preocupación colectiva por la posible transformación del paisaje tradicional del canal.







