La Guardia Civil ha desarticulado una organización itinerante a la que atribuye once robos en la provincia. La investigación comenzó tras un asalto a una nave industrial de la localidad riosecana

Un robo cometido en una empresa de fundición de Medina de Rioseco fue el punto de partida de una investigación que ha permitido a la Guardia Civil desmantelar una red criminal itinerante especializada en robos por butrón en polígonos industriales y plantas fotovoltaicas de la provincia de Valladolid. La operación, denominada KIARO, se ha saldado con doce detenidos, tres de ellos ya en prisión, mientras otros seis presuntos integrantes permanecen huidos y son buscados por las fuerzas de seguridad.

Los hechos que dieron origen a la investigación se remontan a enero de 2025, cuando los autores asaltaron una nave industrial de Medina de Rioseco y la desvalijaron. A partir de ese primer golpe, los investigadores lograron relacionar el caso con otros robos cometidos posteriormente en Villanubla, La Cistérniga y el polígono El Brizo, en Aldeamayor de San Martín, donde la banda centró buena parte de su actividad delictiva.

Según la Guardia Civil, el grupo llegó a perpetrar once robos con un método perfectamente organizado. Actuaban de madrugada, distribuían funciones entre sus miembros y utilizaban herramientas de gran potencia para abrir butrones en paredes y techos de las naves industriales. Su principal objetivo era el cobre, aunque también sustraían herramientas y otros materiales de valor que posteriormente trasladaban a centros de reciclaje de Madrid y Castilla-La Mancha.

El golpe definitivo a la organización se produjo la madrugada del 25 de junio, cuando los agentes sorprendieron a cinco de sus integrantes tras un robo en una planta fotovoltaica de Quintanilla de Trigueros. En el vehículo utilizado para transportar el botín recuperaron 1.800 kilos de cableado de cobre. Tres de los detenidos ingresaron en prisión y los otros dos quedaron en libertad con medidas cautelares.

La operación continúa abierta debido al carácter itinerante de la organización. La Guardia Civil mantiene activas las gestiones para localizar a los seis miembros que permanecen huidos, entre ellos dos de los presuntos cabecillas, en coordinación con otras unidades policiales nacionales y europeas. A los doce detenidos, con edades comprendidas entre los 20 y los 47 años, se les atribuyen delitos de pertenencia a organización criminal y once robos con fuerza.