Los pueblos de Campos y Torozos celebran hoy San Isidro Labrador con una jornada de tradición, devoción y convivencia marcada este año por el alivio que han supuesto las abundantes lluvias caídas durante las últimas semanas. Agricultores y ganaderos han participado desde primera hora en las misas y procesiones en honor al patrón del campo, acompañando las imágenes entre calles engalanadas y caminos que lucen un aspecto inusualmente verde para estas fechas.
Tras los actos religiosos y la tradicional bendición de los campos, las juntas agropecuarias locales y hermandades han organizado comidas populares y encuentros vecinales que han reunido a cientos de personas en distintos municipios de ambas comarcas.
El presidente de la Junta Agropecuaria Local (JAL) de Medina de Rioseco, Andrés San José, ha reconocido esta mañana que las lluvias de mayo han cambiado notablemente la situación del campo tras meses complicados por la falta de agua. «Gracias a las últimas lluvias de mayo, como bien se dice, agua bendita, el campo se ha enderezado», señala. Aunque admite que la sequía ha provocado daños en algunos cultivos, especialmente en las bezas, considera que las precipitaciones «van a ayudar a que el grano termine de llenar bien».
San José explica que, pese a la mejoría, la campaña difícilmente alcanzará los resultados excepcionales del pasado año, que califica como «uno de los mejores y casi histórico», aunque mantiene cierto optimismo sobre la evolución de la cosecha. «Puede quedar un año regular tirando a bueno, un bien notable», resume.
En cuanto a las infraestructuras de regadío del Canal Macías Picavea, el responsable de la JAL riosecana confía en que las obras previstas puedan estar finalizadas a finales de junio. Según detalla, si no surgen contratiempos, el 30 de junio se firmará el final de obra y posteriormente comenzarán las pruebas de las tuberías para la puesta en funcionamiento del sistema.













