El periodista riosecano Raúl Portero Lozano da el salto a la poesía con la publicación de ‘De viernes a abril’, un poemario íntimo y reflexivo que transita por la memoria, el paso del tiempo y las raíces personales a través de una estructura marcada por las fases lunares.
La editorial La cueva del topo publica este el libro, que se organiza en cuatro capítulos -cuarto creciente, luna llena, cuarto menguante y luna nueva- que simbolizan las distintas etapas de la vida: la infancia soñadora, la adolescencia marcada por los primeros obstáculos y la madurez, donde la realidad se revela más compleja de lo esperado.
Así pues, a lo largo de sus 42 poemas, Raúl Portero propone un recorrido emocional que avanza como el ciclo de la vida. «Lo que me ha llevado a publicar este poemario es esa sensación de ver cómo la mayor parte de los versos caminaban hacia el pasado, hacia esa vida de niño que fue la que fraguó mi personalidad», explica el escritor.
En sus páginas, los versos funcionan como semillas: primero se plantan sueños y, poco a poco, brotan las realidades. Es un libro que se detiene en los veranos interminables, en los lugares que permanecen intactos en la memoria y en las voces que ya no están, componiendo un relato poético que invita a la relectura. Portero reconoce que su vínculo con la poesía nace en la adolescencia, como una forma de comprender el mundo y a sí mismo. Porque «escribir poesía era una forma de contener el tiempo y las circunstancias, de hacer terapia reflejando sentimientos en pocas líneas». Así pues, «aparecen aspectos como la fugacidad del tiempo, la muerte y ese momento en el qu ya no estamos».
Frente a la inmediatez del periodismo, su profesión, el autor reivindica un lenguaje más pausado y sugerente. Yes que «el periodismo es cada día más mecánico, pero hay veces que hay que escribir dando rodeos; si todo fuera directo, igual no tendría demasiado sentido escribir sobre ciertas cosas».
Aunque el libro está profundamente ligado a su origen, la Tierra de Campos, el autor opta por no mencionar nombres concretos. «Habla mucho de la tierra, que puede ser cualquiera en verdad», señala. Aun así, la esencia de Medina de Rioseco, su ciudad, está presente de forma simbólica. «Cuando uno se va a la ciudad, extraña cada vez más ese lugar en el que ha sido feliz», reflexiona.
Asimismo, el camino hasta la publicación no fue sencillo. «En todas las editoriales te dicen que es mejor escribir novela porque se vende más», admite. Sin embargo, ‘De viernes a abril’ no nace con la intención de vender, sino «para expresar sentimientos que puedan ser compartidos por otras personas».
GRAN ACOGIDA
El poemario fue presentado el pasado 7 de abril en un encuentro literario en Medina de Rioseco junto a otros autores como Marta García Herrero, Luis Ángel Lobato y Javier Martín Lorenzo, donde también se abordaron las dificultades actuales del mundo editorial.
Desde entonces, la acogida ha sido muy positiva. El libro ya está disponible en cuatro varias librerías de Madrid, «algo que no es baladí», y en la Librería Bécquer, con unas ventas que podrían llevar a una segunda edición. Con ‘De viernes a abril’, Raúl Portero no solo debuta en la poesía, sino que construye un puente entre lo vivido y lo sentido, entre el pasado y el presente. Un libro que, como él mismo sugiere, «conviene releer» para descubrir que, en cada verso, también puede habitar la historia de quien lo lee.
