Fotografías: JOSÉ IGNACIO SANTAMARÍA

La Virgen de Castilviejo y el Cristo de Castilviejo regresaron ayer a su ermita, para poner así a varias semanas de estancia en Medina de Rioseco. La imagen de la patrona riosecana permanecía en la ciudad desde su reciente nombramiento como Alcaldesa Perpetua, un acontecimiento histórico que congregó a cientos de fieles y vecinos.

El buen tiempo acompañó al traslado comenzó a las 9.00 horas desde la iglesia de Santa María, desde donde numerosos devotos acompañaron a ambas imágenes en su recorrido hasta el santuario de Castilviejo. La comitiva llegó a la ermita en torno a las 10.00 horas.

Una vez allí, se celebró una misa en honor a la patrona y al Cristo de Castilviejo, en una jornada marcada por la devoción y la participación de los fieles, que quisieron acompañar a las imágenes en su regreso a uno de los lugares más emblemáticos y queridos por los riosecanos.